El listado de los propietarios de taxis que se inscribieron en el Sutrappa desde 2006 dejará de ser un secreto guardado bajo llave. En todo este tiempo, ni los propios concejales -tanto oficialistas como opositores- habían podido acceder al listado de los encargados de brindar el servicio en la capital, pese a los pedidos. Pero ahora, la Justicia requirió a la Municipalidad el padrón de inscriptos.

Históricamente, los funcionarios de la cuestionada repartición municipal se manejaron con hermetismo en torno del listado de los permisionarios. En el medio se multiplicaron las denuncias de taxistas, respecto de que dirigentes políticos del oficialismo tendrían vinculación con el negocio de los autos de alquiler en la capital.

Pero a comienzos de esta semana, la Fiscalía III -investiga si hubo irregularidades en la repartición- le envió un oficio al Sutrappa, actualmente a cargo de Víctor Mascaró, para que entregue el padrón de inscriptos.

La fiscala Teresita Marnero inició una investigación a raíz de los dichos ante LA GACETA del ex titular del área, José Abregú. El ex funcionario había afirmado que en la repartición no había controles porque se apañaba la proliferación de los taxis ilegales. Luego, la concejala opositora Sandra Manzone denunció la entrega irregular de licencias y aportó pruebas, según dijo, de casos concretos sobre la presunta entrega de permisos mellizos.

Con esta documentación, más la denuncia que realizó el representante de un sector de los taxistas, Julio Rodríguez, Marnero debe analizar si dentro del Sutrappa se habrían cometido delitos o no.

Ayer, los dichos del intendente Domingo Amaya -aseguró que en el Sutrappa no hay corrupción- molestaron a los denunciantes Manzone y Rodríguez. "Amaya no puede pretender ver la realidad con un solo ojo", sostuvo Manzone en declaraciones radiales.

"El intendente tuvo una muy buena decisión política de sacar funcionarios de la repartición y ordenar una auditoria, pero con sus últimos dichos me siento muy decepcionada", añadió la concejala por la Coalición Cívica.

El jefe municipal había señalado que las irregularidades se habrían cometido "en la calle y no en el Sutrappa". "Hay papeles duplicados, con fotos de vehículos mellizos, adulteración de patentes y dominios. Está claro que hubo algunos funcionarios que dieron las licencias a esos vehículos, no se las dieron en la calle", retrucó Manzone.

Por su parte, Rodríguez afirmó: "Amaya quiere hacernos creer que todos estamos locos. Por algo decidió separar del cargo a Abregú y luego desplazó a siete empleados de la repartición. No puede salir a decir que las irregularidades se cometieron en la calle y no en la repartición. No hay que olvidarse que las denuncias vienen desde la época de (Adrián) Mansilla", recordó.

Efectos colaterales de una renuncia

Las denuncias publicas de José Abregú y la entrega de pruebas de la concejala Sandra Manzone originaron una investigación penal, en manos de la Fiscalía III.

La semana pasada, una organización de taxistas también presentó pruebas ante la Justicia. Denunciaron una supuesta sobreventa de licencias.

Esta semana, la fiscala Teresita Marnero libró un oficio a la Municipalidad de la capital para solicitar el padrón de propietarios de taxis que se inscribieron en el Sutrappa.